El bonde o bondinho es un tranvía que baja y sube del centro de Río a Santa Teresa. Es el medio de transporte más emblamático de Río, el más antiguo (1.872) y todo un símbolo de Santa Teresa. Lo he utilizado ya un par de veces para bajar al centro y es bastante curioso. Si tienes suerte, puedes encontrar un sitio para sentarte, pero normalmente va hasta arriba y te las tienes que ingeniar para sujetarte en los laterales. Lo más fuerte es que si vas colgado lateral derecho según baja tienes que tener cuidado de no darte con un poste ya que pasa muy pegado. De hecho, me contaron ayer que han muerto 2 personas por golpes contra los postes de la calle. Al final del trayecto pasas por encima de los famosos arcos de Lapa que forman el acueducto por donde antaño se conducía el agua de la ciudad. De vez en cuando el conductor tiene que parar porque el cable del techo se suelta. A mí me cayeron un par de veces unos chispazos enormes…
Ayer por la noche estuve en una fiesta increíble cerca de mi hotel, en el barrio de Santa Teresa. En España no sabemos lo que es marcha…Nada más llegar a eso de las 11 de la noche el local ya estaba hasta arriba y había casi más gente en la calle que dentro. La música como siempre samba, en este caso samba de raíz que es el samba más antiguo y más auténtico y en vivo con un grupo de 5 músicos entre percusión y guitarra. Cuando los músicos descansan no se pone un disco porque el local no tiene ni equipo de música porque no lo necesita…En ese momento ya estaba todo el mundo bailando y cantando porque todo el mundo conoce las letras. El ambiente era otro vez increíble, gente de todo tipo, de todos los colores, de todas las condiciones sociales y de todas las edades unidos en la música y el baile. La fiesta duró hasta bien tarde y yo no dudé ni un instante en integrarme como uno más, al ritmo de las música y las caipirinhas…
Santa Teresa es el barrio donde esta mi pousada. Es un barrio en un alto en el centro de Río. Para acceder hay que subir por una carretera de adoquines y muchas curvas. Lo más característico son sus casas antiguas de estilo colonial. Algunas de ellas son palacetes enormes ya que en su día era la mejor zona residencial de Río. Muchas casas necesitan una buena rehabilitación pero ese descuido, hace que el conjunto tenga mucho encanto. Se considera a Santa Teresa como el “Montmatre” carioca por la cantidad de artistas y bohemios que viven aquí. Actualmente s está revalorizando mucho ya que muchos cariocas de clase media-alta y extranjeros están reformando casas y se están abrienbo nuevos hoteles como el mío, El Castelinho.
Pues bien, nos llevó el carioca Roberto a un sitio muy típico que nunca encontrarás en la Lonely Planet. El sitio en cuestión se llama Galeito, está en Copacabana, tiene 10 metros cuadrados y está regentado por un gallego que emigró a Brasil tras la guerra civil. La especialidad es el coraçao de frango (pollo) a la parrilla. Al principio estaba un poco “reluctant” a probarlo no sólo por el plato en cuestión si no también porque era hora ya de chocolate con churros. Resultó ser exquisito, un poco duro quizás pero muy bueno. Lo acompañan con un pan de ajo buenísimo. El sitio no cierra hasta las 5 de la mañana y el dueño está ahí al pie del cañón, pudimos charlar con él de cuando vino aquí a Brasil aunque ya casi no recordaba el español. Éramos nosotros los españoles en aquella época los que teníamos que emigrar a toda sudamérica donde Brasil y sobretodo Argentina vivían momentos de explendor económico…
No me da tiempo a escribir tantas cosas como quiero contaros. Tengo muchos apuntes de lo que estoy viendo y viviendo pero no tengo demasiado tiempo para pasarlos a mi blog.
Antes de ayer por la noche fuí con mi “parceiro” Kaike a un local en Lapa en el que había un conciero de samba-cançao. El samba-cançao es un tipo de samba más tranquilo en el que es difícil captar con un oído no brasileño el ritmo del samba. Fue un paso previo a la bossa nova que tuvo lugar durante la II Guerra Mundial. El samba-cançao llevó el samba de la calle a los locales, con ritmos suaves y letras melancólicas. La Bossa sin embargo rompió con esa tristeza y trataba como tema principal el amor con más optimismo.
El concierto estuvo muy bien pero se echó de menos la alegría carioca. Después nos fuímos con Roberto, un amigo carioca de Alice, la chica que trabaja en mi “pousada”. Roberto es todo un personaje que representa al carioca en un su máxima expresión. Extremedamente expresivo hizo un alarde a hospitalidad para enseñarnos a Kaike y a mí las bondades de su ciudad.
Parece que sin yo haberlo planeado estoy explorando más la vida nocturna de Río que haciendo las visitas que tiene que hacer cualquier turista que se precie. Y es que estos últimos días el tiempo no ha sido muy bueno así que me he visto forzado a centrarme más en la noche que en el día. Así, hace un par de noches fui con un compañero o ” parceiro” de la noche que se llama Kaike (no sé si se escribe así) y mora en mi hotel. Es un paulista (de São Paulo) muy simpático con el que he hecho buenas migas y que me ha enseñado unas cuantas cosas sobre Brasil y las diferencias entre paulistas y cariocas, sobre lo que escribiré un próximo post porque merece la pena…
Pues bien, fuímos a un local en el que había un concierto de forró en el barrio de Lapa donde se concentran los locales nocturnos cariocas. El forró es una música/baile regional del nordeste de Brasil cuyos instrumentos principales son el acordeón y la “zabumba” que es un tambor africano. Parece que el forró fue denostado mucho tiempo por considerarlo los urbanitas una música insustancial que había perdido autenticidad mezclándose con instrumentos eléctricos. Sin embargo, últimamente está recobrando popularidad con una vuelta a sus raíces y a sus instrumentos originales.
Lo que más me llamó la atención de forró es su baile. Es una especie de lambada pero todo más arrimado aunque parezca imposible…Los hombres van sacando a las mujeres a bailar, las cuales acceden sin atisbo de duda, es un sistema perfecto de cortejo…Por mi parte me pasé la noche mirando como un turista que soy sin atreverme a lanzarme por 2 motivos: el baile es bastante técnico y exije un movimiento de cadera al que un anquilosado cuerpo de españolito medio no está acostumbrado. El segundo motivo fue que em los bailes de forró el pescado bueno se vende muy rápido y como no seas espabilado acabas bailando con una señora de 60 años y 200 kilogramos. Y eso fue exactamente lo que a mí me pasó. En un momento dado me sacó a bailar la mujer e hice el esfuerzo por no parecer el soso extranjero de turno. No creo que la escena se haya borrado de la retina de los allí presentes…
Como visitas obligadas en Río, he ido Corcovado (710 m.) (“jorobado”) y al Pan de Azúcar (396 m.). Muchas veces se confunden ambos montes o “morros” como se dice aquí. El Corcovado es el “morro” donde se asienta el famoso Cristo Redentor que fue inaugurado en 1931 siendo la mayor estatua art-decó del mundo. Recientemente ha sido elegida como dentro de la dudosa lista de las 7 maravillas del mundo. Yo, personalmente no estoy de acuerdo en incluir este monumento entre esas 7 maravillas, de hecho, esa lista en si me parece bastante estúpida. El caso es que la estatua en sí no es muy impresionate, como monumento me quedo antes con la Alhambra de Granada. Eso sí, lo que son impresionantes son las vistas desde El Corcovado. Se ve todo Río: playas, parques, el Lago Rodrigo de Freitas, las favelas, Maracaná, los parques, montes…es una ciudad realmente impresionante. Es Brasil condensado en unos barrios muy diferenciados, cada uno con su propia personalidad y, por supuesto, su propio equipo de fútbol. Aunque poco tiene que ver Río con cualquier otra zona de Brasil. Como punto negativo del Cristo Redentor: la cantidad de turistas que se pelean por hacerse una foto con el Cristo o para ver las vistas, los turistas lo podemos joder todo. Una actitud cada vez más común entre los turistas es que les/nos (me fastidia incluirme en este grupo…) importa más hacernos la foto de turno que disfrutar del sitio o del momento…Pensé de todas formas que iban a haber más turistas en Río pero el caso es que he visto muy pocos. Si esta ciudad fuese segura estaría llena de yankees por todas partes dejándose su pasta. Una pena porque el turismo sacaría de la pobreza a mucha gente…
En contraposición, la visita al Pan de Azúcar fue una delicia. Había muchos menos turistas, fue a la hora que se estaba poniendo el sol y en definitiva la visita tuvo mucho más encanto. En lugar de subir en coche, se sube en un teleférico bastante antiguo que se mueve paa todos lados. La sensación de vértigo es importante ya que alcanza una buena altura y parece que en cualquier momento se va a caer. La vista no es tan buena como la del Corcovado pero ves más de cerca los diferentes barrios de la ciudad. Os dejo aquí una foto de lo que ví allí mientras escuchaba a João Gilberto y otra que hizo un japo a cambio de que le hiciese una a él. De paso os dejo con unos de sus temas que más me gusta, “Desafinado” que se considera el primer tema de Bossa:
Vinicius de Moraes es uno de los artistas brasileños que más me gusta. Fue en primer lugar poeta y más tarde letrista y cantante. Además fue diplomático y trabajó de viceconsul en París y en EE.UU. Vinicius era carioca, vivió una vida muy intensa rodeado de amigos, se corrió muchas juergas, sólo bebía whisky, se casó 9 veces y murió con 67 años. Compuso junto con el gran Antonio Carlos Jobim la mundialmente conocida “La Garota de Ipanema”. Ese fue el tema que más proyección internacional le dio pero escribió cientos de canciones que han sido versionadas por muchos músicos brasileños e internacionales. Fue junto con Tom Jobim y João Gilberto el creador de la bossa nova que es una variación del samba (samba es la música brasileña por excelencia, se escucha por todas partes, todo el mundo lo baila y hay más de 30 variedades). La bossa nova comenzó a finales de los años 50 suavizando de alguna manera el ritmo del samba y con mucha influencia de jazz. Las voces son muy armónicas y cálidas. Escuchar bossa te transporta Brasil. Es una música que transmite la alegría del brasileño, sobretodo del carioca.
Me llama mucho la atención las colaboraciones o “parcerias” de los músicos brasileños. Aquí todos los artistas reconocen el talento de los demás y colaboran entre ellos. En muchos de sus discos puedes ver sus colaboraciones: Tom Jobim & Vinicius, Vinicius & Toquinho, Baden Powell & Vinicius, Tom Jobim & Edu Lobo, Caetano Veloso & Chico Buarque, Elis Regina & Tom Jobim, João Gilberto & Tom Jobim…Parece que no tienen los problemas de ego de muchos artistas consagrados. No sé quién dijo: no tengas miedo a la confrontación, del choque de los planetas han nacido estrellas. Así es, de estas colaboraciones han salido obras maestras.
Un ejemplo de colaboración que me gusta mucho es la de Vinicius y Toquinho. Este tema en especial es buen ejemplo del “buen rollo” que se percibe que hay entre ellos y que saben transmitir, se llama “Tarde en Itapuã”. En sus conciertos se sentaba siempre detrás de una mesa con un vaso de whisky en la mano:
Otro tema de Vinicius improvisado:
Estoy investigando otros artistas y estilos, os mantendré informados….
Hoy he decidido probar un sitio típico de comida brasileña que se llama Porçao. Hay varios en Rio, se trata de un Rodizio que es el equivalente a un bufé donde pagas un precio fijo y te puedes poner hasta las trancas. Normalmente este tipo de sitios en España no suelen ser muy buenos, sin embargo, aquí es otra cosa. Me sorprendió la calidad de la comida y sobretodo la cantidad. Había de todo: mil ensaldas buenas, quesos, sopas, sushi, etc…y eso sólo para empezar, después te dan un disco con dos caras una verde y otra roja. Si pones la verde encima de tu mesa no paran de venir camareros con todo tipo de carnes exquisitas. Incluso si lo tienes en rojo no paran de ofrecerte de todo, te llega a parecer excesivo. Está claro que la mano de obra aquí es barata, en este resturante en custión trabajan 200 camareros muy atentos a cualquier cosa que quieras. El precio me pareció algo caro para lo barato que suele ser Brasil para el turista que viene con euros. Fueron unos 100 reales brasileños, lo que equivale a 40 euros. En Madrid algo similar copstaría el doble. Otra cosa que me llamó la atención: el restaurante tenía guardería para dejar a los niños mientras los padres comen. Los cristales del restaurante tintados, algo bastante común por aquí, no es bueno que los pobres sepan lo pobres que son viendo como se atiborran los ricos.
Despues de un merecido descanso fui invitado por Alice y Mariel (las chicas que llevan mi pension) a ir a un concierto de jazz en una favela. Ir a una favela por la noche no parece el plan mas seguro en Rio pero en este caso, se trata de una favela segura ya que alberga un cuartel de policia militar que ha erradicado a los traficantes de la zona. Se trata de algo muy excepcional ya que normalmente las favales, o “comunidades” como se las llama eufeministicamente aqui, estan dominadas por los traficantes y son ellos los duenos y senores. De hecho, nadie puede entrar sin su autorizacion y los unicos que lo hacen son los policias militares armados hasta los dientes por lo que se suelen montar autenticas batallas urbanas ya que los narcotraficantes cuentan tambien con armas automaticas de la mejor calidad e incluso granadas. Se trata de un estado de semi guerra civil.
Como decia, gracias a esa seguridad, la favela de Tavares Bastos esta limpia de traficantes y de las pocas que cuenta con servicios basicos para la comunidad.
Despues de serpentear subiendo por mil callejuelas de la favela encontramos el sitio en cuestion. Me quede con la boca abierta al ver lo que habia ahi dentro. Se trata de un espacio con techos muy altos donde se exponen cuadros y tiene unas vistas de quitarte el hipo sobre toda la ciudad. Los conciertos los organiza un ingles que se llama Bob y que es de lo mas animado. Son sesiones en las que cualquier musico se puede unir a tocar musica tradicional brasilena, jazz, samba y bossa nova. Con una terraza con vistas impresionantes, la mejor musica brasilena en directo y un ambiente de lo mas heteregeneo fue una de las mejores fiestas en las que he estado en mi vida. Otra cosa: aqui en Brasil la gente baila, no como en Espana que en una fiesta bailan 4 gatos y la mayor parte lo unico que hace es beber. Aqui baila todo el mundo. Parece que todos quieren unirse para olvidar las tristezas. El ambiente fue increible.